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Desde los primeros años de su vida conoció lo que es ganarse el pan de cada día
Don Raúl Gallardo Rángel es un hombre que en su sencillez demuestra su grandeza, desde los primeros años de su vida conoció lo que es ganarse el pan de cada día y a base de tesón, fortaleza y espíritu de superación ha logrado en 58 años de labor, resultados admirables y se ha convertido en un ícono del mundo zapatero de la ciudad de León, Guanajuato.
Raúl Gallardo Rangel tiene 72 años, nació un 14 de febrero de 1939 en León, Guanajuato descendiente de zapateros su mamá Romelia García y su papá Marcos Gallardo, quien desde niño lo llevaba a una pequeña fábrica de la familia, con la idea de foguearlo y enseñarle el oficio.
El recuerda que desde muy pequeño su padre se dio a la tarea de enseñarle todos los procesos necesarios para la fabricación del calzado además de todo lo referente a la venta y relaciones públicas. Así el pequeño Raúl acompañaba a su padre a hacer negocios con un señor de Estados Unidos, y toda la producción del huarache que se producía se entregaba directo a él, por lo que la empresa llevó el nombre de este hombre, ‘Crotto’.
Mi papá nos enseño el arte de trabajar honestamente
A los 11 años Raúl ya era un niño con todos los conocimientos acerca de la producción y fabricación de calzado, pero sobre todo la gran enseñanza que su padre Marcos quería transmitirle era el arte de trabajar honestamente, ver a toda la gente por igual y saber valorar el trabajo que realizaban los empleados. “Nosotros siempre fuimos enemigos de la marginación y queríamos mucho a nuestros empleados, esto nos ha ayudó mucho en la vida y a construir lo que ahora somos”.
Estudió la primaria en un pequeño plantel llamado “Centro Escolar”, más tarde un problema en el oído lo llevaría a viajar a la ciudad de México, donde por cuestiones de salud tuvo que continuar sus estudios de secundaria en una escuela de nombre “Mier y Pesado” ubicada en la calzada de Guadalupe, allí obtuvo conocimientos importantes dentro de la tecnología de la ingeniería industrial.
Su determinación y empuje lo llevaron a obtener más compradores en el interior de la República
En México fue intervenido de este problema de salud, tiempo después volvió a León, y se dedicó de lleno a la venta de calzado, su determinación y empuje lo llevaron a obtener más compradores en el interior de la República, entre ellos Torreón y Chihuahua por lo que viajaba en una camioneta de un lado para otro, convirtiéndose en el vendedor más joven con tan sólo 15 años de edad.
Así empezó a conocer el mundo de los clientes y a relacionarse con grandes empresarios, aprendizaje que le sirvió más tarde para lograr el éxito en sus ventas, las cuales fueron mejorando día con día, por lo que logró abrir una zapatería de mayoreo y luego se involucró en el área de la fabricación.A la producción metió zapato de niño, pero nunca dejó sus clientes de otros estados y ciudades, más tarde atacó el mercado de la ciudad de México, con lo que obtuvo muy buenos resultados, y a partir de este momento nunca ha dejado de trabajar este sector del país.
Mi esposa Elida Dobles es mi brazo derecho, con quien duró cuatro años de novio, fruto de su matrimonio nacieron 5 hijos, tres hombres y dos mujeres, Raúl, Araceli, Lorena, Mauricio y Edgar
El amor tocó las puertas de la vida de Raúl Gallardo, al conocer a la que se convertiría en su esposa Elida Dobles, con quien duró cuatro años de novio, fruto de esta unión nacieron 5 hijos, tres hombres y dos mujeres, Raúl, Araceli, Lorena, Mauricio y Edgar y 15 nietos, quienes son su adoración y le gusta pasar el mayor tiempo posible con ellos.
El ejemplo, la perseverancia, la disciplina y la pasión por su trabajo fue lo que les transmitió a sus hijos, quienes ahora invadidos de este sentimiento y de este espíritu de lucha han formado sus propias empresas, las cuales son ampliamente reconocidas no solo en la ciudad de León, sino en todo México y a nivel internacional con las marcas Tango, JR, Trappers, Miuratti y Brantano.
El arte de trabajar con honestidad
Al haber trabajado durante décadas incansablemente Don Raúl continúa su labor en el ramo del calzado, pero ahora se dedica a viajar por todo el mundo en compañía de su esposa, en sus viajes trae nuevas ideas y propuestas para innovar o hacer algunos ajustes en sus diseños. Al concluir nuestra amena charla con este hombre de firmes convicciones, enfatizó que la mayor enseñanza a sus hijos es el arte de trabajar con honestidad y el tratar a todas las personas por igual. |
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