Elena Poniatowska

PRESENTÓ SU NOVELA “EL TREN PASA PRIMERO”

 

 

     
 

Este libro está basado en algunos pasajes de la vida de Demetrio Vallejo, ferrocarrilero a quien entrevistó hace muchos años en la cárcel de Santa Martha a raíz de las huelgas realizadas por este gremio en los años 1958 y 1959, y que en libro lleva por nombre Trinidad Pineda. Con la publicación de El tren pasa primero, Elena Poniatowska fue reconocida con el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos en el 2007. De igual forma, Poniatowska destacó la relevancia de la FeNaL para impulsar el hábito de la lectura, sobre todo en los niños, y reveló que este escrito tenía mucho tiempo guardado y decidió sacarlo recientemente: “Uno escribe motivado por la nostalgia y para desempolvar los recuerdos; uno escribe por su pasado, por eso nunca he podido escribir ciencia ficción”. Por: ICL

EL COMPROMISO DE ELENA PONIATOWSKA

La relación que existe entre la literatura y la política en nuestro país, ha sido una de las constantes de la literatura mexicana, con significativos y extraordinarios resultados.

Recordemos que la mayor parte de las novelas mexicanas del siglo XX son el reflejo de la situación política, basta mencionar las tres, quizás, mejores novelas del siglo: La Sombra del Caudillo (1929) de Martín Luis Guzmán, Pedro Páramo (1955) de Juan Rulfo y La muerte de Artemio Cruz (1962) de Carlos Fuentes. Guzmán refleja con deslumbrante precisión los excesos del Presidente Calles, Rulfo retrata los abusos del cacique de Comala y Fuentes exhibe los oportunismos del beneficiario de la Revolución.

En esta vertiente de la literatura política, si es posible llamarla así, se encuentra Elena Poniatowska que desde sus inicios, según dice ella, ejercía el periodismo de manera casi inocente, pero ya daba muestras de indagar en cosas que otros periodistas no hacían, aunque cuentan muchos de sus contemporáneos que lo hacía con una candidez que era imposible no contestarle.

Elena Poniatowska lleva una larga carrera en las letras mexicanas que le ha permitido buscar aquí y allí, acá y allá. Su curiosidad parece no tener límites. Escribir sobre temas que muchos evaden y que ella busca con una valentía pocas veces vista en el medio literario y lo ha hecho con el compromiso social sin intención de convertirse en su redentora ni nada por el estilo; lo hace con la solidaridad con los desprotegidos, los menos afortunados y los marginados en todos los ámbitos, ya sea política, social y económicamente.

HASTA NO VERTE JESÚS MÍO

Desde su primera novela Hasta no verte Jesús mío (1969) hizo el retrato de las mujeres pobres que se ganan la vida cada día, de milagro como la lotería diría López Velarde y que no fueron las afortunadas de esa patria brillante y diamantina que construyeron los que hicieron la Revolución como la propia Jesusa Palancares, protagonista de esta novela.

LA NOCHE DE TLATELOLCO

La noche de Tlatelolco (1971) es, quizá, el libro de mayores dimensiones políticas en el siglo XX, como testimonio del movimiento estudiantil de 1968. Obra de dimensiones políticas indiscutibles, pero sobre todo literatura e historia oral que ha permitido, cuarenta años después, que se conozca la parte humana de un evento importantísimo de nuestra historia que tantas consecuencias positivas ha traído a la democratización de México.

En este mismo tenor ha escrito otros libros de gran compromiso político como Fuerte es el silencio (1980), Nada, nadie (1988) y su obra más reciente Amanecer en el Zócalo (2007). En todas estas obras es el relato de los desamparados del temblor, los despojados de la colonia Rubén Jaramillo y los seguidores del movimiento de resistencia civil pacífico del candidato Andrés Manuel López Obrador, por quien simpatiza abiertamente y hasta apoyó con mensajes televisivos.

Siempre activista, siempre indagando, siempre entrevistando y siempre hablando para gusto de unos y disgusto de otros. Ha puesto el dedo en la llaga no sólo en movimientos sociales sino, además, en casos más concretos como el el de Paulina, la niña violada a la que se le obligó (o indujeron) a no abortar en su libro: Las mil y una… (la herida de Paulina) publicada en el año 2000 y recientemente reeditada.

ÉL NO QUERÍA QUE SE REVELARA

En su última novela El tren pasa primero (2005), galardonada con el prestigioso Premio Rómulo Gallegos 2007, recrea el movimiento ferrocarrilero de Demetrio Vallejo, aunque es una obra de ficción lo hace con datos precisos y entrevistas al propio Vallejo, pero como toda novela es ficción ésta también lo es. Lo es en la medida que recrea su vida sentimental, la cual nos cuenta la misma Elena; él no quería que se revelara porque le parecía que un líder no debía tener vida privada o, al menos, no debía ser conocida por los demás.

Elena Poniatowska escribe esta novela para rescatar del olvido al gran líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo y nos dice que lo hizo cuando le preguntó a un joven si sabía quién era éste y el joven no lo supo. Este rescate de personajes lo ha hecho en otras obras como Tinísima (1992), que recrea la vida de Tina Modotti, que le valió la enemistad con Octavio Paz por escribir sobre esta fotógrafa comunista. Y lo hace también, aunque de manera más ficcional, en La piel del cielo, novela que le valió el Premio Alfaguara 2001, donde recrea la vida de su marido, el astrónomo Guillermo Haro.

EL SILENCIO SE HIZO DE PIEDRA

Novela política como muchas novelas mexicanas, EL TREN PASA PRIMERO lo es y de qué manera desde sus primeras frases, gracias a la pluma siempre comprometida con las causas sociales de Elena Poniatowska.

Se podrá estar de acuerdo o no con sus posturas políticas, podemos apoyarla o no en su simpatía hacia López Obrador; nos podrán gustar o no sus obras, pero lo que no podemos negar es que el compromiso político de Elena Poniatowska nos ha revelado a México y nos ha abierto los ojos ante temas que son negados, callados o, peor aún, soterrados por intereses gubernamentales y por la ignorancia de nuestra historia y nuestro presente.